La escudería Alpine logró cumplir sus objetivos en la sesión clasificatoria, mientras que el piloto argentino apunta a la remontada.
La reciente jornada de clasificación en el Gran Premio de Bahréin dejó sensaciones positivas para el equipo Alpine. La estrategia diseñada previamente dio frutos en la pista, permitiendo destacar a sus pilotos de cara al evento principal en el circuito.
El rendimiento de Alpine y la jugada táctica
Pierre Gasly logró posicionarse en el noveno puesto, consolidándose como el mejor piloto fuera de la zona de los equipos dominantes. Por su parte, el argentino Franco Colapinto cerró su participación en el decimoquinto lugar tras no conseguir el pase a la Q3.
Sin embargo, el trabajo del piloto sudamericano incluyó un movimiento táctico relevante: logró reservar un juego de neumáticos blandos frescos. Esta gestión de compuestos se perfila como un factor estratégico fundamental, considerando que el trazado presenta niveles muy elevados de degradación, provocando el sobrecalentamiento de las gomas desde su salida de los boxes.
Panorama complejo para la largada
Pese al beneficio de los neumáticos guardados, la carrera dominical exigirá el máximo esfuerzo al competidor albiceleste. Sobre su situación de partida, se detalló que deberá cumplir una sanción de quince puestos, lo que lo relegará a la última línea de salida.
Desde ese sector posterior de la parrilla, compartirá la última fila con Arvid Lindblad, quien también recibió una penalización reglamentaria debido a modificaciones en los componentes mecánicos de su monoplaza de Racing Bulls.
Con información de www.clarin.com.
Foto de portada: Dimitrije Djekanovic en Pexels.


