La agrupación surcoreana desató la euforia de sus seguidores peruanos e internacionales durante su primera presentación en la capital.
La capital peruana se convirtió en el epicentro de la fiebre del K-Pop con la llegada de la exitosa agrupación BTS. Cincuenta mil seguidores, autodenominados ARMY, colmaron las inmediaciones del Estadio San Marcos para vivir una experiencia que combinó música, devoción y un movimiento comercial estimado en cerca de 200 millones de soles en merchandising y accesorios.
Una previa llena de color y tradición ARMY
Desde tempranas horas, los exteriores del recinto deportivo recordaron a la atmósfera de un examen de admisión debido a las largas filas y a los padres que acompañaban a sus hijas. Mientras los revendedores eran vigilados de cerca por los propios clubes de fans, las seguidores aprovecharon la previa para intercambiar pequeños obsequios conocidos como freebies, además de lucir atuendos temáticos y llevar con orgullo elementos alusivos a la banda.
Las medidas de seguridad incluyeron el bloqueo de puentes y accesos universitarios cercanos para evitar la visibilidad directa hacia el escenario. Sin embargo, la emoción estalló cuando los integrantes hicieron su ingreso portando una bengala morada y luciendo indumentaria blanca, dando inicio al esperado espectáculo exactamente a las 8:04 p.m.
Un espectáculo inolvidable y lleno de energía
El repertorio incluyó una mezcla de éxitos históricos y canciones potentes que hicieron vibrar a todo el público presente. Las tradicionales luces de las barras oficiales iluminaron cada rincón del estadio, mientras que aquellos seguidores que no contaban con el accesorio oficial improvisaron con las linternas de sus teléfonos móviles.
Durante la velada, los artistas interactuaron en diversos momentos con los asistentes, destacando el entusiasmo del público latinoamericano. Jimin expresó su emoción ante la demora en visitar el país con la frase: «Nos demoramos mucho para venir a Lima, así que haremos un show increíble». Por su parte, Jin elogió la entrega de los presentes al señalar que le gustaba la energía del público local.
El cierre de la primera fecha estuvo marcado por fuegos artificiales, interpretaciones sorpresa y un despliegue visual en pantallas gigantes que capturó cada movimiento de los siete integrantes antes de la caótica salida entre tráfico y desorden que caracteriza a los grandes eventos masivos.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Maor Attias en Pexels.


