La destrucción de cargamentos de madera boliviana en Chile paraliza las exportaciones por Arica y genera una grave crisis con miles de empleos perdidos.
La economía boliviana atraviesa un momento crítico debido al conflicto generado por la retención y destrucción de cargamentos de madera en territorio chileno. Las empresas exportadoras enfrentan un panorama desolador que afecta directamente la estabilidad laboral y la cadena productiva del país.
Impacto en el empleo y las finanzas del sector
Las cifras oficiales revelan una afectación profunda para la industria maderera nacional. Hasta el momento, los daños económicos superan los 15 millones de dólares y cerca de 20.000 puestos de trabajo se han perdido. Las compañías afectadas cuentan con trayectorias de entre 30 y 40 años y exportaban especies duras como tajibo, almendrillo amarillo y almendrillo negro a más de 25 mercados internacionales, incluyendo Estados Unidos, Europa, Centroamérica y Oceanía.
Además, las navieras y empresas de transporte terrestre muestran temor ante la posibilidad de que sus cargas sufran la misma suerte, lo que mantiene bloqueadas las salidas de contenedores por el puerto de Arica desde hace dos meses. Ante este escenario, los exportadores comenzaron a buscar rutas alternas a través de Perú, Brasil y el puerto chileno de Iquique.
Cuestionamientos y respuesta institucional
El presidente de la Cámara Forestal de Bolivia (CFB), Pedro Colanzi, cuestionó las acciones de la justicia chilena al ordenar la quema de la mercadería a pesar de que existía una instrucción fiscal para frenar la destrucción hasta que las firmas afectadas presentaran sus descargos. El dirigente advirtió sobre el peligro que corre el comercio exterior del país:
«Hemos cuestionado también los análisis realizados en Chile y solicitado la intervención de instituciones internacionales con capacidad técnica para efectuar nuevas pruebas», señaló Colanzi.
El sector maderero también experimentó repercusiones en países vecinos como Brasil y dentro del propio territorio boliviano, donde se ejecutaron allanamientos y cierres de empresas. Los empresarios demandan mayor firmeza al Estado boliviano para garantizar los derechos de tránsito y proteger los intereses comerciales antes de que la incertidumbre alcance a otros rubros como la minería o la soya.
Con información de Publiagro y EJU.
Foto de portada: Mark Stebnicki en Pexels.


