El piloto asturiano mostró su enojo por radio y analizó los fallos técnicos que sufrió su monoplaza durante la competencia en Marina Bay.
El paso de Fernando Alonso por el circuito de Singapur estuvo lejos de ser el esperado. Pese a que la pista parecía adaptarse al monoplaza verde, el fin de semana se torció desde las primeras sesiones, lo que obligó al equipo a cambiar la unidad de potencia y partir desde el pit-lane en la jornada dominical.
Frustración en plena pista
Mientras conducía, el español dejó escapar su enojo mediante la radio del equipo al criticar que «este motor es tan ridículo», acompañado de una sonrisa irónica debido a los inconvenientes con la energía. Tras concluir la prueba, donde finalizó en el puesto decimosexto, bajó el tono y explicó que cedieron mucho terreno por fallas en el despliegue.
Un fin de semana para el olvido
El bicampeón mundial admitió que las complicaciones se extendieron durante toda la actividad en Marina Bay y que exprimió el vehículo hasta el límite sin conseguir velocidad para pelear por mejores posiciones. Asimismo, detalló que enfrentaron inconvenientes con la batería, la cual no entregaba potencia en el momento adecuado, sobre todo tras la salida del Virtual Safety Car.
- Cambio de motor y salida desde el pit-lane.
- Problemas recurrentes de subviraje y batería.
- Cierre de la gira asiática con la mirada puesta en la siguiente fecha.
Para cerrar el balance del periplo asiático, el deportista recordó que lograron sumar unidades en Malasia y valoró el esfuerzo del personal técnico ante las exigentes condiciones de humedad, deseando entregarles mejores resultados en el próximo desafío.
Con información de www.20minutos.es.


