Bautizar pertenencias no es un signo de inmadurez, sino el reflejo de un perfil altamente afectivo y organizado.
¿Alguna vez bautizaste a tu auto, a una planta de la sala o a un artículo cotidiano? Aunque a primera vista parezca un comportamiento infantil o una señal de aislamiento, los expertos en salud mental aseguran que se trata de algo completamente distinto.
Un rasgo de alta sensibilidad
De acuerdo con la psicóloga Leticia Martín Enjuto en una entrevista concedida al medio CuerpoMente, esta práctica refleja que el individuo posee un perfil muy emocional y una gran facilidad para establecer lazos afectivos. Quienes realizan esta acción reconocen perfectamente que se trata de un artículo inanimado susceptible al desgaste, pero le otorgan un gran valor simbólico ligado a momentos agradables.
La especialista profundizó en esta inclinación humana al señalar que los seres humanos tenemos una tendencia natural a buscar significado en aquello que nos rodea.
Beneficios para la mente
Lejos de vincularlo con trastornos mentales, los especialistas avalan este hábito porque fomenta emociones positivas como la gratitud y refuerza el sentido de pertenencia. Además, en muchos casos funciona como un método práctico de clasificación y diferenciación, lo que otorga una mayor organización y un alivio mental frente a las cargas diarias.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Gustavo Fring en Pexels.


