El jugador expresó su alegría por volver al Pincha, en medio de tensiones con la dirigencia de la Academia por su rendimiento reciente.
El futuro futbolístico de Marcos Rojo parece estar cada vez más cerca de Estudiantes de La Plata. Aunque el acuerdo formal entre los clubes todavía no está cerrado, el propio deportista dejó en claro sus sensaciones al manifestar que está contento con el retorno.
Un paso complejo por la Academia
La etapa de Rojo en Racing dejó varios momentos tensos para el recuerdo. Durante su paso por la institución, disputó un total de 29 encuentros oficiales y logró anotar dos goles. Su llegada se produjo para afrontar la Copa Libertadores del año anterior, torneo en el que sumó episodios polémicos como una expulsión estando en el banco de suplentes frente a Peñarol en octavos de final.
Además, quedó marginado de los cuartos de final contra Vélez por una sanción de dos fechas. En las semifinales frente a Flamengo, protagonizó un hecho desafortunado al lesionar a su compañero Santiago Sosa y convertir un gol en contra en el partido de ida.
Reclamos y respaldo dirigencial
La relación con los simpatizantes se tensó aún más tras ver la tarjeta roja en un encuentro del campeonato local ante River Plate, lo que generó cuestionamientos desde las tribunas. Pese a este panorama adverso, el presidente Milito le brindó su respaldo en su momento y le extendió el vínculo contractual, un factor que incrementó el malestar dirigencial actual debido a cómo se dieron los acontecimientos y tras haberlo incorporado cuando Miguel Ángel Russo prescindió de sus servicios en Boca.
Con información de www.clarin.com.
Foto de portada: Laura Rincón en Pexels.


