El piloto asturiano desmintió las versiones sobre su presencia en el raid para 2027 y analizó los retos técnicos actuales de la máxima categoría del automovilismo.
Los seguidores del deporte motor deberán esperar si desean ver nuevamente al asturiano en el raid más duro del mundo. Ante los trascendidos que circulaban recientemente sobre una posible participación en el Rally Dakar 2027, el deportista ha querido aclarar la situación de forma directa.
Freno a los comentarios sobre el Dakar
Durante la conferencia de prensa previa al Gran Premio de Singapur, el piloto se refirió a las versiones que lo vinculaban con la mítica prueba que ya disputó en 2020. Señaló que estas informaciones no son correctas y argumentó que tal desafío no se alinea con el nivel de exigencia de la Fórmula 1.
Además, el bicampeón mundial afirmó que para afrontar una competencia de esa magnitud se requiere de una preparación rigurosa, determinación y fortuna, advirtiendo que los buenos resultados previos no significan que la prueba sea sencilla. El asturiano sentenció que cuando decida asumir un nuevo reto, será él mismo quien lo comunique oficialmente.
Análisis del rendimiento y la temporada
Más allá de los temas relacionados con el rally, el corredor evaluó el octavo puesto obtenido en el Gran Premio de Baréin, llevado a cabo en Sepang, Malasia. Valoró positivamente haber sumado puntos y contar con un ritmo competitivo, aunque reconoció que todavía se encuentran lejos de las metas iniciales y no anticipa una mayor consistencia del monoplaza para el resto del año.
El piloto también comentó sobre el fallo informático registrado en algunos vehículos durante la vuelta previa en la cita bajo la lluvia en territorio malayo, destacando la importancia de que la situación se comprenda adecuadamente para evitar que se repita, tras el anuncio de la FIA sobre una actualización técnica para condiciones húmedas.
Preferencias de circuitos y evolución tecnológica
De cara a la actividad nocturna en el circuito de Marina Bay, el representante de la escudería indicó que la iluminación artificial reduce el impacto del horario, aunque admitió una ligera preferencia por los trazados tradicionales donde se puede exprimir más el potencial de los vehículos frente a los circuitos urbanos.
Finalmente, al reflexionar sobre la evolución de las motorizaciones a lo largo de las décadas, concluyó que la tecnología actual debe adaptarse a los cambios del mundo moderno, dejando atrás configuraciones del pasado que ya no encajan en el contexto actual.
Con información de www.20minutos.es.
Foto de portada: Tiago Ribeiro en Pexels.


