Especialistas destacan que la ganadería bubalina triplica la vida útil reproductiva de las hembras y duplica la producción de carne por hectárea frente a los bovinos.
La ganadería bubalina se posiciona como una opción altamente eficiente para el aprovechamiento de tierras subtropicales. De acuerdo con el profesor y criador Marco Zava, esta especie supera ampliamente el rendimiento del ganado vacuno en zonas donde las pasturas presentan menor calidad y limitan el desarrollo tradicional.
Ventajas en reproducción y peso
El rendimiento reproductivo es una de las diferencias más marcadas. Mientras los bovinos registran tasas de parición de entre 50% y 60%, el búfalo alcanza niveles del 80% al 90% en pasturas naturales adecuadas. Asimismo, las hembras bubalinas logran entre 16 y 18 crías durante su vida útil, superando con amplitud a las seis u ocho crías de un vientre vacuno.
En cuanto al crecimiento, la ganancia diaria de peso puede ser un 60% superior en los búfalos. Al momento del destete a los ocho meses, los bucerros alcanzan entre 190 y 240 kilos, superando los 160 a 180 kilos habituales en los terneros bovinos. Además, los machos pesan unos 10 kilos más que las hembras en esa etapa.
Impacto para los productores
Para los productores de la región, esta especie simplifica la logística del establecimiento. Los bucerros pueden completar su ciclo de cría, recría y engorde en el mismo campo sin necesidad de traslados, a diferencia de los vacunos que a menudo requieren ser movilizados a otras áreas para su alimentación.
El sistema digestivo del búfalo cuenta con un rumen más grande, mayor retención de alimentos y una flora ruminal especializada que procesa pasturas duras y fibrosas que el ganado vacuno no aprovecha de manera eficiente. Esto permite utilizar terrenos de menor costo por hectárea.
“Todo esto produce el doble de producción de carne por hectárea al año”, afirmó Zava sobre la rentabilidad en estos campos.
Manejo y recomendaciones
El especialista aconseja iniciar la reproducción mediante inseminación cuando las hembras tengan entre 20 y 22 meses de edad, un peso aproximado de 350 kilos y demuestren actividad cíclica mediante evaluación ecográfica previa.
Con información de Publiagro y Marco Zava.
Foto de portada: Quang Nguyen Vinh en Pexels.


