El deportista argentino con nueva bandera brilló en la reciente regata preliminar en Nápoles a bordo de un velero de alta competencia.
El mundo de la náutica de élite tiene a un protagonista muy especial que supo trascender fronteras. Lucas Calabrese, quien supo colgarse una medalla en los Juegos Olímpicos, encontró un nuevo desafío en la máxima categoría de la navegación a vela, conocida popularmente como la Fórmula 1 del mar.
Un debut prometedor en aguas italianas
La máxima competencia de este deporte cuenta con un exigente sistema donde el campeón defensor aguarda en la instancia decisiva, mientras el resto de los competidores se eliminan previamente. En este contexto, la ciudad italiana de Nápoles fue sede a finales de septiembre de la primera Regata Preliminar.
Durante dicho evento, Calabrese asumió la responsabilidad de timonear un moderno barco de la clase AC40. Contra todo pronóstico y a pesar de haberse conformado con poco tiempo de anticipación frente a sus rivales, la tripulación logró posicionarse en el cuarto lugar de la tabla general.
Respecto al rendimiento del grupo, el deportista explicó que la dirigencia quedó conforme con el resultado obtenido. Según detalló, la falta de una preparación extensa inicial jugó a su favor al liberar al grupo de las presiones externas habituales.
Con información de www.clarin.com.
Foto de portada: Ali Soheil en Pexels.


