El incremento en la temperatura del mar altera las fuentes renovables y obliga al uso de diésel, disparando los costos en el sector eléctrico.
El clima global sigue jugando un papel determinante en el desarrollo cotidiano y en la infraestructura urbana. Una de las alteraciones más recurrentes en los últimos años es el fenómeno climático que incrementa la temperatura de las aguas en el océano Pacífico, desencadenando temporales severos y daños materiales en las zonas costeras a causa de las precipitaciones.
Un evento climatológico de gran magnitud
Desde el Climate Prediction Center de la NOAA señalaron la llegada de un episodio de gran intensidad durante el año actual. Los efectos ya se perciben en el territorio peruano, donde las mediciones indican que el mar aumentó su temperatura por encima de los 4 °C.
La matriz energética resiente directamente estas variaciones. Durante 2025, la producción eléctrica dependió en un 63% de recursos renovables como el agua, el viento y el sol, mientras que el gas natural aportó el 37% restante. Cuando estas alternativas fallan por cuestiones meteorológicas, el sistema recurre a una reserva de diésel que encarece notablemente el servicio.
Alternativas para el futuro eléctrico
A partir del mes de julio, la implementación de diésel se volvió obligatoria debido a las alteraciones climáticas. El costo marginal, que habitualmente se mantiene entre 25 y 35 US$/MWh, superó en promedio los 100 US$/MWh.
- Impulsar plantas de gas natural para el corto plazo.
- Explorar yacimientos en Cusco y Madre de Dios.
- Desarrollar energía geotérmica en el sur y otras regiones a mediano plazo.
La necesidad de diversificar las fuentes energéticas se vuelve prioritaria para evitar consecuencias negativas en la economía nacional a largo plazo.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Duong Nguyen en Pexels.


