Millones de personas enfrentan serias deficiencias en servicios básicos mientras miles de proyectos viales continúan inconclusos en las regiones.
Las elecciones de autoridades locales y regionales ponen sobre la mesa los grandes pendientes de gestión que afectan el día a día de la ciudadanía. Entre los retos más urgentes se encuentran el acceso al agua potable, la correcta disposición de la basura y el estado de las redes viales en todo el territorio.
Servicios básicos bajo presión
El suministro de agua potable y saneamiento presenta cifras alarmantes. De acuerdo con datos oficiales del Censo 2025, en quince regiones más de la mitad de los habitantes no cuentan con una conexión adecuada a la red pública o reciben el recurso durante doce horas o menos al día, afectando a un total de 14,8 millones de personas.
Además, las empresas proveedoras enfrentan problemas operativos severos. Según la Sunass, una gran cantidad de agua producida no se factura debido a pérdidas físicas y conexiones clandestinas. Casos extremos como el de Tumbes reflejan que un porcentaje elevado de conexiones carece de medidor, lo que limita de forma drástica los ingresos necesarios para mantener la infraestructura en óptimas condiciones.
A esto se suma el manejo de residuos sólidos. Cálculos recientes señalan que millones de personas viven en distritos donde las municipalidades no llevan la basura a rellenos sanitarios ni realizan procesos de reciclaje, con departamentos como Huánuco, Amazonas y Ucayali concentrando los porcentajes más altos.
Carreteras inconclusas y retos de gestión
En el sector transporte, el escenario no es más alentador. A pesar de que los presupuestos asignados crecieron de manera importante en la última década, la satisfacción ciudadana con respecto al estado de las carreteras ha disminuido notablemente.
El informe del IPE revela que miles de proyectos viales impulsados por los gobiernos regionales y locales se encuentran en situación de abandono o paralización, representando inversiones millonarias frenadas por la falta de seguimiento y control. Provincias como Lima, junto con regiones como Áncash y Junín, concentran la mayor cantidad de estas obras detenidas.
Transparencia y contratación pública
Mejorar los servicios exige también optimizar el uso de los recursos del Estado. Expertos señalan que se deben reducir los riesgos asociados a las contrataciones públicas, donde una parte importante de los procesos cuenta con un único postor. Asimismo, se cuestiona la concentración del gasto público a finales de año, una práctica que incrementa las probabilidades de ineficiencia y sobreprecios.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Paparazzi Ratzfatzzi en Pexels.


