La Federación Internacional de Automovilismo explicó la falla de software que dejó varados a varios vehículos en Malasia.
Los fanáticos del automovilismo vivieron momentos de desconcierto durante el Gran Premio disputado en el circuito de Sepang, en Malasia. Varios monoplazas se detuvieron de forma imprevista sobre el asfalto justo antes de que se iniciara la competencia, obligando a las autoridades a interrumpir la salida oficial.
Una falla técnica sin precedentes
La situación se desencadenó debido a una serie de factores técnicos poco comunes. Según la información oficial emitida por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), el problema surgió por una mezcla de bajas revoluciones en los motores, condiciones de escasa adherencia en la pista, configuraciones específicas de energía para lluvia y las características particulares del trazado asiático.
Esta combinación generó una caída sorpresiva de potencia en los vehículos. "No había sido detectado ni por la FIA ni por los equipos", detalló la entidad reguladora respecto al fallo que sorprendió a todos en la parrilla de salida.
Lluvia, retrasos y una solución digital
El panorama se complicó aún más debido a una fuerte tormenta que azotó el lugar, provocando un retraso inicial de cuarenta minutos. Tras el apagón múltiple en las unidades de potencia, la bandera roja obligó a los competidores a regresar al pit-lane, generando momentos de incertidumbre entre los asistentes y televidentes.
Para solucionar el inconveniente, el departamento técnico implementó una actualización de software de emergencia. Esta modificación eliminó las restricciones del límite de energía en los sectores afectados, permitiendo a las escuderías ajustar los motores antes de reanudar el evento.
Tras lo sucedido, la organización confirmó que pondrá en marcha un análisis profundo junto a los fabricantes y equipos para evitar que una situación similar se repita en futuras competencias del campeonato.
Con información de www.20minutos.es.
Foto de portada: Simon Gough en Pexels.


