El candidato opositor aseguró estar muy satisfecho con los resultados obtenidos y confía en mantener su ventaja de cara al balotaje.
Las recientes elecciones presidenciales en Brasil dejaron un escenario político sumamente reñido y sorpresivo. El senador Flávio Bolsonaro se impuso en la primera jornada electoral de este domingo, superando las proyecciones previas de las encuestas que daban como favorito al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
Una disputa abierta hacia el balotaje
Con un porcentaje de escrutinio casi total, el postulante del Partido Liberal alcanzó el 47,07 de los sufragios, mientras que el líder progresista logró el 45,11. Ante este panorama, ambos contendientes deberán definir la presidencia en una segunda vuelta programada para dentro de tres semanas.
Tras conocer las cifras oficiales en Brasilia, el hijo del exmandatario Jair Bolsonaro agradeció el respaldo recibido en el territorio nacional. Según declaraciones difundidas tras los comicios, afirmó que “Brasil quiere un cambio” y se mostró sumamente satisfecho con el apoyo popular en distintas regiones.
Propuestas y cruces de campaña
El candidato opositor sostuvo que su eventual victoria significaría una modernización en la gestión estatal y una reducción en la cantidad de ministerios. Asimismo, criticó las estrategias de su adversario político y aseguró que su propia campaña se mantendrá enfocada en el porvenir del país.
De cara al balotaje, el senador también mencionó la relevancia de los futuros nombramientos en el Supremo Tribunal Federal y enfatizó su intención de cerrar un ciclo político vinculado al Partido de los Trabajadores.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Mikhail Nilov en Pexels.


