El combinado juvenil africano fue recibido con honores en su país tras un complejo viaje lleno de contratiempos rumbo a tierras argentinas.
La travesía que vivió la selección Sub 23 de Burkina Faso para enfrentar a su par de Argentina trascendió el ámbito estrictamente deportivo. Tras una serie de complicaciones logísticas que alteraron los planes iniciales, el equipo juvenil logró cumplir con el compromiso internacional que mantuvo en vilo a las autoridades del país africano.
Una odisea con final de reconocimiento
Los inconvenientes comenzaron cuando el vuelo chárter pactado para el 30 de septiembre fue cancelado, dejando a la delegación varada en Casablanca. Ante este panorama, la Federación Burkinesa detalló que tanto el Ministerio de Deportes como la propia embajada local debieron articular gestiones urgentes para encontrar una ruta alternativa que salvara el encuentro.
Las gestiones institucionales permitieron destrabar el conflicto, aunque el proceso no estuvo exento de tensiones internas. Desde el organismo rector del fútbol local admitieron que el apretado cronograma del nuevo itinerario generó ciertas dudas y reticencias entre los futbolistas convocados para la gira.
Elogios oficiales
Ya de regreso a casa, el esfuerzo colectivo fue valorado al máximo por las autoridades gubernamentales. La ministra de Deportes local calificó el acontecimiento como “un acto histórico y patriótico” al recibir a los jóvenes deportistas con honores de héroes nacionales por haber completado el desafiante viaje.
Con información de www.clarin.com.
Foto de portada: Noland Live en Pexels.


