El Servicio Geológico Colombiano mantiene una vigilancia constante del territorio a través de cientos de estaciones especializadas.
La actividad telúrica en el territorio colombiano es objeto de seguimiento constante gracias a una compleja infraestructura tecnológica operada por las autoridades competentes. Para esta tarea, la entidad encargada cuenta con un total de 339 estaciones que operan de manera ininterrumpida en distintas regiones del país.
Infraestructura de monitoreo
Del total de dispositivos instalados, 206 forman parte de la Red Sísmica Nacional y se encuentran distribuidas estratégicamente para cubrir el territorio. Las 133 estaciones restantes se encuentran operando en zonas de volcanes activos, las cuales son vigiladas de forma permanente desde tres observatorios vulcanológicos y sismológicos.
Registros históricos y conceptos clave
En cuanto a los antecedentes de gran intensidad, el registro más fuerte en la historia nacional corresponde al movimiento telúrico ocurrido el 31 de enero de 1906. Dicho evento se localizó en el océano Pacífico, frente a las costas de Esmeraldas y Tumaco, alcanzando una magnitud estimada de 8.8.
Los expertos señalan que términos como temblor, terremoto, sismo y movimiento telúrico funcionan como sinónimos. Sin embargo, en el contexto latinoamericano se suele emplear la palabra terremoto de manera específica para referirse a aquellos eventos que generan daños considerables o víctimas.
Vigilancia especializada
El organismo a cargo de estas labores es una institución adscrita al Ministerio de Minas y Energía, la cual se encarga de la investigación en geociencias y del monitoreo de amenazas de origen geológico en el territorio nacional.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: cottonbro studio en Pexels.


