El conjunto nacional cerró su gira internacional con un revés ante Colombia y un vestuario golpeado por la falta de resultados.
La reciente presentación de la selección peruana en Miami dejó un sabor amargo tras caer por 2-0 ante Colombia en el NU Stadium. Este resultado adverso puso punto final a una gira por Norteamérica que también incluyó una caída por 4-1 frente a Estados Unidos, un empate 1-1 contra México y otro marcador en contra de 2-0 ante Canadá, evidenciando serias dificultades en la propuesta ofensiva y en la continuidad de una idea táctica.
Al término del encuentro, el ambiente en el camerino reflejó el peso de la derrota. Los referentes históricos del combinado patrio, como Pedro Gallese, Yoshimar Yotún, Wilder Cartagena y Gianluca Lapadula, se mostraron cabizbajos. A este desaliento se sumaron los juveniles y nuevos elementos que buscaban consolidarse en este ciclo, además de la expulsión de Miguel Araujo en el segundo tiempo, situación que generó un momento de tensión en el grupo.
El director técnico Mano Menezes optó por un mensaje sobrio y directo en el vestuario, evitando justificaciones y enfatizando la necesidad de continuar con los entrenamientos y corregir errores de cara al futuro. Por su parte, el defensor Erick Noriega reflexionó sobre el rendimiento colectivo y la urgencia de cambiar la imagen internacional del equipo.
El zaguero señaló que «jode que nos vean como selección pequeña», al referirse a la percepción externa sobre el nivel del equipo. A pesar de los marcadores adversos en esta serie de amistosos, el plantel mantiene la mira puesta en el objetivo principal de llegar a la Copa del Mundo mediante el esfuerzo diario en sus respectivos clubes.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Franco Monsalvo en Pexels.


