El Gobierno de Colombia dio marcha atrás a un ligero ajuste en los combustibles y busca alternativas frente a la presión del mercado petrolero internacional.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, solicitó a la cartera de Minas y Energía echar atrás el incremento de 46 pesos por galón en el valor de la gasolina fijado para octubre. La medida busca evitar un impacto negativo en los bolsillos de la ciudadanía mientras se estructuran alternativas ante los movimientos del crudo a escala global.
Instrucciones al gabinete
A través de sus redes sociales, el jefe de Estado pidió articular acciones institucionales y priorizar la claridad con la población. El mandatario señaló que «nuestro primer deber es con el ciudadano», enfatizando que la administración debe transparentar cualquier decisión económica antes de aplicarla.
El ajuste inicial respondía a una actualización en la tarifa reconocida a los fabricantes de etanol de caña de azúcar, un sector clave en el suroeste del país que atraviesa un proceso de recuperación tras el sismo registrado el pasado 10 de agosto. Con dicha medida, las autoridades buscaban respaldar la producción regional de este biocombustible.
Contexto internacional y local
Por otro lado, los expertos en mercados internacionales han ajustado sus proyecciones para el petróleo ante los conflictos geopolíticos y los problemas de navegación en el estrecho de Ormuz, elevando el promedio estimado para el barril de brent.
En la administración pasada, liderada por Gustavo Petro entre 2022 y 2026, los subsidios masivos a los combustibles fueron retirados de forma paulatina para equilibrar las cuentas públicas, lo que elevó significativamente el costo final para los conductores al término de dicho periodo presidencial.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Connor Forsyth en Pexels.


