El Gobierno boliviano eliminó la franja de precios para la leche cruda y fluida mediante la Resolución Ministerial 175/2026, vigente desde el presente mes, dejando sin efecto la normativa aplicada desde 2012. La medida busca liberar el precio para que se ajuste a los costos reales de producción.
En ese con texto, productores y representantes del sector lechero consideran que esta decisión será un factor clave para reactivar la producción de leche en Bolivia. Refieren que esta decisión permitiría mejorar la rentabilidad de los productores y generar condiciones más favorables para el crecimiento de la actividad lechera.
A decir del presidente de la Federación Departamental de Productores de Leche (Fedeple), Juan Manuel Rojas, esta medida podría generar mayor dinamismo económico, mejorar las condiciones de competitividad y abrir espacio para nuevas inversiones en la producción lechera, especialmente en tecnología, genética y ampliación de hatos.
Según él, la franja de precios -aplicada durante años como mecanismo de regulación- había generado distorsiones en algunos momentos del mercado, afectando los costos de producción y limitando la capacidad de crecimiento del sector. Con su eliminación, consideran que mejorará la planificación productiva.
Destaca que el cambio en la política económica podría incentivar a más productores a incrementar sus niveles de producción, lo que contribuiría no solo al fortalecimiento de la cadena láctea, sino también al desarrollo de la economía sectorial y nacional.
Rojas subraya que, si la medida se complementa con políticas de apoyo a la producción, financiamiento e innovación, se podrían generar condiciones favorables para impulsar inversiones, mejorar la productividad y consolidar el crecimiento de la actividad.


