El descenso de las reservas energéticas nacionales impulsa al Gobierno peruano a fijar su atención en la región de Madre de Dios para asegurar el suministro futuro.
La disminución progresiva de las reservas de gas natural en Perú, acumulada durante una década sin nuevos descubrimientos en el área de Camisea, ha generado preocupación sobre la futura necesidad de importar este recurso en poco más de una década, según las proyecciones de Gas Energy Latin America.
Ante este panorama y el riesgo de fallas operativas en el ducto de TGP, las autoridades gubernamentales han puesto la mira en la Cuenca Madre de Dios, que abarca territorios de Puno, Madre de Dios y Cusco, en la búsqueda de nuevas alternativas de abastecimiento energético.
Un potencial gasífero considerable
Información del Instituto Peruano de Ingenieros de Gas y Petróleo (Ipigpe) señala que este sistema sedimentario cuenta con un volumen de hidrocarburos superior al que se explota actualmente en Camisea, presentando indicios claros de acumulaciones tanto de gas natural como de líquidos asociados.
Por su parte, el Ministerio de Energía y Minas (Minem), a través de su Libro de Recursos de Hidrocarburos 2024, detalla que la zona concentra cerca de la mitad de los recursos prospectivos del país, alcanzando los 20,4 trillones de pies cúbicos. A esto se suman 2,1 trillones de pies cúbicos en recursos contingentes derivados de un hallazgo realizado en 1999 por la empresa estadounidense Mobil en la estructura Candamo, en Puno.
El desafío ambiental y legal
Aquel proyecto histórico quedó paralizado debido a contingencias socioambientales, originadas principalmente porque el área fue integrada al parque nacional Bahuaja Sonene en el año 2000, lo que prohibió las labores extractivas. Para revertir esta situación, el Minem busca consensos con el Servicio Natural de Áreas Naturales Protegidas.
Durante el foro Gas Natural Perú 2026, la viceministra de Hidrocarburos, Iris Cárdenas, indicó que la intención es operar en zonas donde ya existieron trabajos previos de exploración. Además, la propuesta contempla que parte de la producción futura sirva para financiar la protección de las áreas naturales, las cuales enfrentan problemas de tala y minería ilegal.
Para concretar esta iniciativa, el Ejecutivo solicitó facultades al Congreso de la República con el fin de modificar la Ley que regula las Áreas Naturales Protegidas. Exfuncionarios del sector recuerdan que el Poder Legislativo es el único con la atribución de cambiar dicha normativa para permitir operaciones extractivas en estos espacios.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Joshua Brown en Pexels.


