El tenista busca romper su mala racha al iniciar directamente en la segunda ronda de los torneos Masters.
Estar en la parte alta del ranking mundial de tenis trae grandes privilegios, pero para Ignacio Buse, la ventaja de evitar la fase inicial se ha transformado en un verdadero dolor de cabeza durante esta temporada.
Gracias a su talento, que incluye dos títulos este año en Hamburgo y Winston-Salem, además de su participación en tres torneos de Grand Slam y la Laver Cup, el deportista ingresó al grupo de los 30 mejores del mundo. Esta posición le otorga el beneficio de arrancar los campeonatos Masters directamente en la segunda ronda gracias al pase libre.
No obstante, las estadísticas muestran que esta condición no le ha sentado bien. El tenista quedó eliminado en su debut absoluto en los certámenes de Montreal frente a Cameron Norrie y en Cincinnati ante Adam Walton.
El análisis de la desventaja
Arrancar la competencia más tarde alivia el calendario, pero presenta una trampa táctica. Los contrarios llegan con ritmo de juego y con adaptación previa a las canchas y al clima de la sede. Esto afectó al deportista, quien además tuvo que cambiar de superficie tras competir en arcilla en Europa antes de volar hacia las canchas duras de América.
- Dos títulos obtenidos durante el presente año.
- Participación en tres torneos de Grand Slam.
- Derrotas en su debut en Montreal y Cincinnati.
El próximo reto en el horizonte es el Masters de Shanghái. Al estar preclasificado, el tenista aguarda al vencedor del duelo entre el belga Zizou Bergs y el checo Vit Kopriva. De superar este obstáculo, el siguiente cruce podría emparejarlo en la tercera fase con el español Carlos Alcaraz, quien también se encuentra en el mismo cuadro de competición.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Ozan Yavuz en Pexels.


