El conjunto madrileño dejó atrás su mala racha inicial en el torneo continental gracias a un sólido juego coral y una defensa asfixiante.
La espera terminó para el equipo madridista en la máxima competición continental. Tras tres derrotas consecutivas en el arranque del torneo, los dirigidos por Pedro Martínez consiguieron este jueves su primera alegría del curso al imponerse por 86-76 al Partizan en el Movistar Arena.
Defensa férrea y ataque coral
La clave del éxito local estuvo en la intensidad defensiva, especialmente en el perímetro, logrando que el rival quedara por debajo de los ochenta puntos por primera vez en lo que va de temporada. Además, el juego ofensivo funcionó con fluidez y reparto de responsabilidades, destacando que hasta nueve jugadores aportaron cinco o más puntos.
Un marcador parcial de 27-19 al término del primer cuarto comenzó a inclinar la balanza. Los locales estiraron la diferencia hasta los dieciséis tantos al descanso (53-37), un registro ofensivo sobresaliente ante una de las defensas más duras de la competición.
Respuesta y control final
A pesar del empuje del conjunto serbio en la reanudación y un parcial en contra que recortó distancias, la presencia de jugadores clave como Tavares en la pintura devolvió la solidez al cuadro español. Campazzo y Pradilla también colaboraron para mantener las rentas de doble dígito.
En el último periodo, un arranque favorable de doce a seis terminó por sepultar las esperanzas de reacción visitante. Con este marcador definitivo de 86-76, los blancos celebran su primer triunfo europeo.
Con información de www.20minutos.es.
Foto de portada: RODOLPHE ASENSI en Pexels.


