La Asociación Departamental de Porcicultores de Santa Cruz advierte que el elevado precio del carburante ahoga su economía y pone en riesgo la producción de alimentos.
La producción de carne de cerdo en Santa Cruz atraviesa un momento crítico debido al encarecimiento y la escasez de carburantes. Jorge Méndez, titular de la Asociación Departamental de Porcicultores de Santa Cruz (ADEPOR), alertó que los productores enfrentan pérdidas financieras continuas que están agotando sus recursos operativos.
Impacto en los costos y la canasta familiar
El principal problema radica en la adquisición del litro de diésel a 18 bolivianos. Este insumo es indispensable para la cadena logística, ya que se requiere tanto para mover animales y carne como para transportar insumos vitales como soya, sorgo y maíz destinados a la alimentación animal.
- Aumento directo en la estructura de costos productivos.
- Dificultades para el traslado de alimentos hacia las granjas.
- Riesgo de menor oferta de carne de cerdo en los mercados locales.
Ante esta situación, el dirigente señaló que la compra del carburante a ese valor impacta directamente en el bolsillo de la población trabajadora y del sector productivo. “Desde que entró este Gobierno lo único que hemos hecho ha sido perder plata”, aseveró Méndez sobre la actual gestión.
Potencial exportador frenado
Pese al escenario adverso, el sector mantiene una producción mensual cercana a las 11.000 toneladas de carne porcina. Incluso cuentan con la capacidad para colocar unas 1.000 toneladas en mercados externos, un aspecto clave para generar divisas.
Esta oportunidad comercial surge tras lograrse en mayo de 2026 el estatus sanitario que reconoce a Santa Cruz como zona libre de peste porcina clásica sin vacunación. Sin embargo, los productores lamentan que las condiciones internas actuales impidan aprovechar este potencial para exportar y sostener la seguridad alimentaria del país.
Con información de Publiagro y Jorge Mendez.
Foto de portada: Mark Stebnicki en Pexels.


