Especialistas advierten que la mezcla de tres variedades de pastos en los campos ganaderos requiere mayor respaldo científico antes de su masificación.
El uso simultáneo de tres variedades de pasturas en una misma superficie ganadera, una práctica comercialmente conocida como «tripleta», genera debate en el sector pecuario sobre su verdadera utilidad para elevar el rendimiento del forraje. Mientras instituciones como Embrapa ejecutan investigaciones al respecto, expertos del área sugieren prudencia y demandan datos técnicos concretos antes de implementarla en los campos.
Para los productores bolivianos, tomar decisiones basadas en tendencias de mercado sin la debida validación puede traducirse en mayores costos y complicaciones operativas. El ingeniero zootecnista Juliano Resende advierte que las especies vegetales poseen dinámicas de crecimiento muy distintas entre sí. «Cada especie tiene su forma de crecimiento, definida por la naturaleza, y el hombre no cambia eso», señaló el especialista al diferenciar las características de géneros como Panicum maximum, las braquiarias y el Cynodon.
Impacto en el manejo y la alimentación del ganado
La combinación de diferentes tipos de pasto no asegura un volumen superior de alimento para los animales. Por el contrario, los rumiantes tienden a seleccionar el forraje según su preferencia de sabor, lo que altera con el tiempo la proporción inicial de la mezcla sembrada en el terreno.
Asimismo, los expertos recuerdan que manejar de forma eficiente una sola variedad de pastura ya representa un desafío diario para muchos establecimientos. Añadir más especies al sistema productivo eleva la complejidad técnica y exige un dominio agronómico avanzado para evitar pérdidas.
Recomendaciones para el sector agropecuario
- Evaluar con precisión la fertilidad y los nutrientes del suelo antes de realizar cualquier siembra.
- Seleccionar la variedad de pasto más adecuada desde el inicio según las características específicas de la zona.
- Preparar de manera correcta el terreno, utilizar semillas de calidad y controlar de forma oportuna malezas y plagas.
- Aguardar los resultados definitivos de las investigaciones científicas en curso sobre el uso de la tripleta.
En conclusión, el éxito productivo en la ganadería depende prioritariamente del manejo agronómico responsable, la adaptación comprobada de las especies al entorno y el rigor técnico, más allá de las modas comerciales que surjan en el mercado.
Con información de Publiagro y Juliano Resende.
Foto de portada: Mao Li en Pexels.


