Especialistas recomiendan pruebas periódicas y estrictos controles sanitarios para evitar la propagación de la tuberculosis bovina y cuidar la salud pública.
La tuberculosis bovina es una infección de carácter crónico que afecta directamente al ganado y representa un riesgo latente para la salud de las personas debido a su condición de zoonosis. Ante esta situación, los especialistas insisten en la necesidad de aplicar medidas preventivas dentro de los establecimientos ganaderos del país.
Vías de contagio y diagnóstico oportuno
El contagio entre animales puede darse por dos vías principales:
- Vía respiratoria: Ocurre mediante el contacto directo y la inhalación de microgotas expulsadas al toser o respirar.
- Vía digestiva: Se produce al consumir agua, pastos o alimentos contaminados con la bacteria.
Uno de los mayores desafíos para los productores es que los signos clínicos iniciales suelen ser poco específicos, abarcando decaimiento o fiebre que se confunden con otras afecciones. Por ello, la médica veterinaria acreditada por el SENASAG, Sofía Ruiz, señaló que los síntomas y signos no son relativamente específicos para tuberculosis.
Impacto en productores y consumidores
Para los productores, mantener un hato libre de la enfermedad implica proteger sus inversiones en genética y alimentación. Las acciones prácticas incluyen evitar el ingreso de animales sin controles, exigir resultados negativos de laboratorio y aplicar periodos de cuarentena antes de sumar nuevos ejemplares al grupo.
En el ámbito práctico para los consumidores, el peligro radica en la ingesta de leche cruda o derivados lácteos sin un tratamiento térmico adecuado. La vigilancia en el campo y la posterior pasteurización actúan como barreras indispensables para evitar que la bacteria llegue a los hogares.
Acciones sanitarias y eliminación de casos
Cuando las pruebas de campo y los protocolos oficiales confirman la presencia de animales enfermos, las normativas sanitarias exigen su aislamiento y posterior sacrificio. Como indicó la experta, para lograr tener un hato completamente libre de la enfermedad es con eliminación, cortando así las cadenas de contagio. La constancia en los registros y la coordinación con las autoridades son claves para una ganadería segura.
Con información de Publiagro y Sofía Ruiz.
Foto de portada: marie françoise bastien en Pexels.


