El traslado de aeronaves no tripuladas desde África busca potenciar las operaciones de vigilancia y combate al crimen organizado en territorio sudamericano.
La cooperación militar entre Washington y Sudamérica da un paso relevante con la reubicación de avanzados aparatos aéreos no tripulados. Varios dispositivos MQ-9 Reaper, previamente situados en el continente africano, han sido movilizados hacia territorio ecuatoriano y colombiano para optimizar las labores de inteligencia y vigilancia.
Impacto tecnológico en la estrategia de seguridad
De acuerdo con el análisis del experto Fernando Carrión, académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en Ecuador, la incorporación de esta tecnología representa un aporte significativo frente a los recursos tradicionales utilizados previamente, como la presencia de agencias internacionales.
El especialista señaló que esta tecnología apunta a reforzar la cooperación bilateral para hacer frente a las redes delictivas mediante misiones de reconocimiento y capacidades de precisión táctica.
Los tres frentes de control
El despliegue de estos aparatos responde a una planificación enfocada en abarcar múltiples escenarios operativos en la región:
- Vigilancia marítima en la zona del océano Pacífico.
- Monitoreo del espacio aéreo para detectar el tráfico de avionetas.
- Control terrestre en las rutas de movilidad ilegal provenientes de la frontera colombiana y peruana.
Esta movilización de recursos por parte de Estados Unidos también abre el debate sobre el alcance de la participación extranjera en las operaciones de seguridad bajo esquemas de cooperación regional.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Athena Sandrini en Pexels.


