El sector cañero enfrenta pérdidas y demoras debido a las precipitaciones continuas y al encarecimiento del combustible.
Las intensas precipitaciones pluviales mantienen detenida la cosecha de caña en el país desde hace más de un mes. Esta pausa prolongada afecta de forma directa el rendimiento de la campaña agrícola y complica las proyecciones económicas para la industria y los productores locales.
Impacto en el campo y la economía
Mariano Aguilera, presidente del ingenio Guabirá, indicó que la paralización de las labores en los campos es una situación compleja que frena toda la cadena productiva. A este problema climático se suma el incremento en el valor de los carburantes, lo que encarece las tareas de cosecha y el transporte de la materia prima.
Para los consumidores y productores, esta coyuntura significa una presión constante sobre los precios. Según el sector, el reciente ajuste en el valor del producto todavía no logra equilibrar los gastos operativos que exige la actividad agrícola actual.
Análisis del combustible y la subvención
El encarecimiento del carburante golpea a diversos rubros productivos, abarcando tanto a los productores de caña como a los de soya y al sistema de transporte en general. Al respecto, el ejecutivo señaló que el encarecimiento dejó al descubierto prácticas especulativas pasadas.
- Desaparición de filas en surtidores tras el ajuste de precios.
- Señalamientos sobre la anterior reventa de diésel.
- Reconocimiento de que la subvención estatal llegó a su límite.
Ante este escenario, desde el ingenio apuntan a la necesidad de aceptar el contexto económico nacional y reclaman políticas estatales que impulsen la reactivación productiva de manera efectiva para todos los sectores involucrados.
Con información de Publiagro y Mariano Aguilera, Notas y Noticias.
Foto de portada: alexandre saraiva carniato en Pexels.


