El sector agrícola cruceño advierte una caída en su producción para la campaña de verano debido a los altos costos y la escasez de combustible.
La campaña agrícola de verano enfrenta un panorama crítico. El sector productivo advierte una caída inminente en los volúmenes de cosecha en el departamento de Santa Cruz, impulsada por la falta de liquidez y las trabas para conseguir carburantes.
Impacto directo en el campo
Los productores atraviesan un momento de descapitalización severa. Entre los principales problemas figuran el encarecimiento del diésel y la necesidad de recurrir a intermediarios para adquirirlo, lo que eleva drásticamente los gastos operativos en las granjas y campos de cultivo.
A esto se suma la carga impositiva del Impuesto al Valor Agregado (IVA), aplicable tanto en la adquisición de insumos como en la venta final de las cosechas. Ante este escenario, el sector exige la abrogación de normativas desfavorables y facilidades para reprogramar deudas bancarias.
Consecuencias para los hogares bolivianos
El encarecimiento de las actividades productivas y los problemas de abastecimiento repercutirán de forma directa en el mercado interno. Los consumidores sentirán el golpe en los mercados populares, donde los precios de la canasta familiar podrían dispararse.
Sobre el malestar generalizado, Demetrio Pérez afirmó: “Estamos cabreados por esta situación”, al señalar la falta de respuestas efectivas por parte de las autoridades estatales en las mesas de diálogo.
Riesgo de conflictividad social
La combinación de inflación alimentaria, especulación y contrabando agota los ingresos de los hogares. Los productores advierten que la crisis económica superará cualquier medida restrictiva, lo que podría derivar en protestas ciudadanas si la población no logra cubrir sus necesidades básicas.
Con información de Publiagro y Demetrio Pérez.


