Repasamos la trayectoria del atleta alemán que rompió récords mundiales y dejó una huella imborrable en la velocidad.
Cuando se habla de los 100 metros lisos, la mente suele viajar de inmediato hacia velocistas norteamericanos o caribeños. Sin embargo, décadas atrás, la cima mundial de la velocidad tuvo acento europeo gracias a una figura inolvidable.
De la música al tartán
Nacido en Alemania el 22 de marzo de 1937, Armin Hary creció en el seno de una familia de minero. Aunque su padre prefería verlo tocar el violín, el joven se inclinó por el fútbol y el atletismo durante su niñez. A los quince años adoptó el atletismo de forma definitiva y, con el paso del tiempo, diversos entrenadores pulieron su talento hasta enfocarlo de lleno en la prueba reina de la velocidad.
Récords y velocidad sobrenatural
Durante su etapa formativa acumuló varios títulos europeos y marcas destacadas. Su momento consagratorio llegó el 21 de junio de 1960 en Zúrich, cuando detuvo el cronómetro en 10 segundos exactos sobre una pista de ceniza. Aquella hazaña le valió un reconocimiento especial del emperador Hirohito de Japón.
Uno de los grandes secretos de su éxito radicaba en sus extraordinarios reflejos en la línea de salida. Según los estudios realizados en su época, su tiempo de reacción alcanzaba los 0,04 segundos. Cabe destacar que la normativa actual sitúa el límite legal en 0,100 segundos debido a la extrema rapidez que demostraba el alemán.
Gloria olímpica y retirada
Meses después de su récord mundial, brilló en los Juegos Olímpicos de Roma 1960. Allí se colgó el oro en la prueba individual con un registro de 10,2 segundos y sumó otra presea dorada en la competencia de relevos 4×100. En el ámbito comercial, protagonizó un recordado episodio al aceptar patrocinios de dos marcas rivales de calzado deportivo simultáneamente.
Su trayectoria deportiva se vio truncada en 1961 tras sufrir un accidente automovilístico que lesionó su rodilla, provocando su retirada definitiva. Años más tarde, incursionó en el sector inmobiliario, ejerció como columnista y creó una organización sin fines de lucro para impulsar el talento deportivo juvenil en situaciones vulnerables.
Con información de www.20minutos.es.


