El equipo se alista para una seguidilla intensa de compromisos este mes, mientras lidia con lesiones clave en su plantilla.
Se avecina un periodo sumamente exigente para Boca, con un calendario que contempla media docena de encuentros claves durante el mes de octubre, incluyendo enfrentamientos determinantes contra rivales brasileños. La administración de la plantilla será fundamental para encarar este tramo de alta intensidad.
Las bajas que condicionan al equipo
El cuerpo técnico enfrenta dolores de cabeza debido a ausencias por lesión en momentos cruciales. Una de las bajas más sensibles es la de Alan Velasco, quien sufrió un desgarro en el aductor de la pierna izquierda justo cuando mostraba una gran evolución en su rendimiento futbolístico. Esta situación golpea internamente, recordando que el exjugador de Independiente había cubierto con buen nivel la vacante dejada por Tomás Aranda, afectado previamente por una fractura de peroné derecho.
A esto se suma la intervención quirúrgica a la que fue sometido Tomás Belmonte tras sufrir la rotura de meniscos en la rodilla derecha, marginándolo también de las canchas.
Oportunidades en el terreno de juego
Ante este panorama adverso, las alternativas en el plantel cobran protagonismo. Carlos Palacios emerge como una carta importante para cubrir estos huecos, llegando al momento clave con optimismo según expresó el propio entrenador al señalar que viene con la flechita para arriba.
El desafío principal consistirá en optimizar los recursos disponibles para sostener el nivel competitivo en los compromisos que definirán gran parte del semestre.
Con información de www.clarin.com.
Foto de portada: Franco Monsalvo en Pexels.


