La contienda presidencial en Brasil entra en su recta final con una ventaja ajustada y la necesidad de conquistar nuevos apoyos.
La carrera hacia la presidencia de Brasil entra en una fase decisiva tras completarse el escrutinio de la primera vuelta. El senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, encabeza la preferencia con el 47,03 % de los sufragios, lo que representa 56,1 millones de votos. Por su parte, el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva alcanzó el 45,16 %. Con una diferencia de casi dos puntos porcentuales, ambos aspirantes al poder se preparan para el balotaje fijado para el 25 de octubre.
Estrategias y desafíos rumbo al balotaje
El escenario político actual obliga a los dos competidores a buscar nuevos respaldos entre los sectores que quedaron fuera de la contienda inicial. El candidato del Partido Liberal cuenta con la ventaja de sumar opciones entre los partidos menores de derecha que reunieron cerca del 8 % de los votos, aunque esto requiere negociación debido a la fragmentación conservadora y a que no todos los líderes eliminados han expresado un respaldo directo. El analista internacional Francesco Tucci señala que el resultado final sigue abierto: “El candidato que sepa activar el voto abstencionista tendrá una ventaja importante”.
En tanto, el equipo de Lula encara el reto de convencer al 21 % del padrón que no acudió a las urnas, además de captar votos blancos, nulos y a sectores moderados. Los expertos apuntan a que el mandatario debe enfocar sus esfuerzos en fortalecer su base tradicional en el noreste del país. Asimismo, la situación económica y el incremento en el costo de vida se perfilan como factores determinantes que podrían influir en el comportamiento de aquellos electores que todavía no definen su voto para la jornada definitiva.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Mikhail Nilov en Pexels.


