El sector de transporte de carburantes confirmó una paralización total de actividades a nivel nacional desde el lunes debido a la falta de pagos y problemas en el suministro.
El sector boliviano de transporte en cisternas confirmó el inicio de un paro nacional indefinido a partir de este lunes. La decisión responde a la falta de cancelación por los servicios otorgados a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y a las complicaciones recurrentes en el suministro de carburantes.
Impacto en la distribución de carburantes
Los representantes del sector explicaron que la falta de pagos por parte de la estatal petrolera asfixia financieramente a las empresas y a los dueños de los motorizados dedicados a mover los combustibles. A esto se suma la escasez de carburantes que dificulta el normal funcionamiento de sus labores cotidianas.
El dirigente Sergio Kosky advirtió sobre la imposibilidad de sostener las actividades bajo las actuales condiciones económicas. Según el sector, el transporte de cisternas cumple una función vinculada al traslado de combustibles hacia diferentes regiones del país, por lo que la continuidad de la medida podría afectar la distribución mientras no se atiendan sus demandas.
Consecuencias para los productores y consumidores
Para la ciudadanía y los sectores productivos, la medida representa una señal de alerta ante posibles interrupciones en la cadena logística de suministro energético. La protesta se mantendrá activa hasta que las autoridades atiendan las exigencias económicas y logísticas planteadas por los transportistas.
Con información de Publiagro y Sergio Kosky.
Foto de portada: Vadym Alyekseyenko en Pexels.


