Expertos internacionales compartieron estrategias sanitarias en Alimenta 2026 para combatir la mortalidad por clostridiosis en los predios ganaderos.
Proteger la rentabilidad del sector ganadero exige anticiparse a amenazas sanitarias de rápida evolución, como las infecciones causadas por bacterias del género Clostridium. Durante el seminario Alimenta 2026, organizado por la empresa Sofía con el apoyo de Agromel, especialistas de Virbac Uruguay detallaron los aspectos clave para evitar muertes súbitas en los hatos.
El peligro de la acción fulminante
Las afecciones clostridiales impactan en órganos vitales como el hígado, el intestino y el sistema nervioso de los bovinos. Su principal desafío radica en que los síntomas clínicos son escasos antes del deceso del animal, lo que impide una reacción tardía. Conrado Rodríguez, representante de la firma extranjera, advirtió sobre esta problemática al indicar que "cuando ya vemos las muertes, ya sabemos que tuvimos una pérdida económica". Por ello, recomendó proteger a los animales frente a situaciones de estrés como el destete o el ingreso a corrales.
Esquemas de inmunización y cuidado del producto
La protección de los terneros debe iniciarse a temprana edad, evaluando los antecedentes de vacunación de las madres para aprovechar la inmunidad del calostro. Adriana Drocco, directora técnica de la compañía, explicó que el esquema inicial requiere obligatoriamente una segunda dosis aplicada entre los 21 y 30 días posteriores a la primera inyección, complementada con refuerzos anuales según criterio veterinario.
Asimismo, la eficacia de cualquier tratamiento preventivo depende de una correcta manipulación de los biológicos. La conservación exige mantener las vacunas en un rango de temperatura de entre 2 y 8 grados centígrados, evitando tanto la congelación como el calor extremo durante el transporte y almacenamiento en el campo.
Impacto práctico para el productor
- Planificar calendarios de vacunación junto a médicos veterinarios matriculados.
- Respetar estrictamente la cadena de frío para no alterar los componentes de las vacunas.
- Invertir en prevención sanitaria para minimizar el impacto financiero de las bajas repentinas en el hato.
Con información de Publiagro.
Foto de portada: Diego F. Parra en Pexels.


