Tres generaciones de selección ganadera confluyeron en la primera subasta de Curichi Grande, que ofreció ejemplares para carne y leche.
La cabaña Curichi Grande concretó su primer remate comercial de ganado bovino, poniendo a disposición del sector agropecuario una oferta que combinó razas de aptitud lechera y cárnica. El evento marcó un hito para la empresa familiar tras siete décadas dedicadas al mejoramiento genético en establecimientos de producción.
De la selección visual a la biotecnología
Durante la presentación, el propietario Esteban Eguez repasó la evolución del trabajo en el establecimiento. Señaló que en las primeras etapas la selección de reproductores dependía fundamentalmente de la apreciación visual y el rendimiento observable en el campo.
Con el paso de los años, el proceso incorporó registros productivos, controles lecheros y análisis genómicos. Según el productor, «la genética es la base para poder ser rentable», permitiendo multiplicar con mayor precisión las características favorables en el rodeo.
Razas disponibles para los productores
La oferta de la jornada incluyó ejemplares de diversas razas adaptadas tanto a la producción de leche como de carne:
- Gyr lechero
- Girolando
- Nelore y Nelore mocho
- Guzerá
Para los productores locales, la incorporación de esta genética representa una alternativa técnica para elevar la eficiencia y el rendimiento económico en sus propias unidades productivas, respaldados por la experiencia acumulada de una familia que vive exclusivamente de la actividad agropecuaria.
Legado y identidad familiar
Por su parte, Natalia Eguez destacó el significado de la marca Corazón, emblema que acompaña la trayectoria de la cabaña. Indicó que el símbolo refleja el esfuerzo cotidiano y el compromiso sostenido a lo largo de tres generaciones dedicadas a la ganadería nacional.
Con información de Publiagro y Natalia Eguez y Esteban Eguez.
Foto de portada: Fran Zaina en Pexels.


