Las demoras del club blaugrana generaron tensión en la familia del jugador, hasta que un encuentro decisivo resolvió el fichaje.
Los primeros pasos de Lionel Messi en el fútbol europeo estuvieron marcados por la tensión y la incertidumbre. Cuando el joven deportista argentino comenzó a negociar su llegada al club español, las constantes dudas y las demoras de la institución catalana para cerrar la contratación pusieron en alerta a su entorno más cercano, sobre todo a su padre, Jorge.
La situación dio un giro definitivo el 14 de diciembre de 2000. En aquella jornada, los involucrados clave se reunieron en las instalaciones del Real Club de Tenis Barcelona para destrabar el proceso y asegurar la incorporación del prometedor delantero.
Un acuerdo improvisado pero histórico
Durante dicho encuentro, el entonces secretario técnico de la entidad, Carles Rexach, plasmó por escrito el compromiso formal de fichar al joven talento en una simple servilleta. Las negociaciones también contaron con la participación fundamental de Josep Maria Minguella y Horacio Gaggioli, cuyas firmas avalaron el documento que selló el inicio de una de las eras más importantes del fútbol mundial.
Con información de www.clarin.com.
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