Las marcas de vehículos utilizan la renovación de mitad de ciclo para impulsar las ventas, pero esta práctica divide opiniones entre las automotrices y los compradores.
En el exigente mercado automotor, las compañías enfrentan el reto permanente de mantener sus modelos atractivos. Para lograrlo, una de las tácticas más habituales es el conocido facelift o lavado de cara, una renovación comercial que se implementa entre los tres y cuatro años posteriores al estreno de un vehículo para competir con mayor fuerza.
Aciertos para la industria y ventajas tecnológicas
Para los fabricantes, esta intervención representa una alternativa eficiente en términos financieros. Al cambiar componentes exteriores sencillos de sustituir, tales como parachoques, rejillas delanteras o faros con tecnología LED, las empresas se salvan de gastar fortunas en el desarrollo de plataformas o motores completamente nuevos desde cero.
Desde la perspectiva del comprador, esta estrategia permite disfrutar de actualizaciones tecnológicas rápidas. Esto incluye la llegada de pantallas de infoentretenimiento más modernas o asistencias avanzadas para la conducción, todo ello sin tener que cubrir el costo que implicaría adquirir un vehículo de una generación totalmente nueva.
Los contras: devaluación y escasez de piezas
No obstante, el panorama tiene un lado menos favorable para quienes ya poseen el modelo anterior. En el momento en que la versión actualizada llega a los concesionarios, los automóviles previos experimentan una pérdida de valor acelerada en el mercado de usados al aparentar obsolescencia de forma repentina.
A lo anterior se suman posibles modificaciones estéticas que no logran convencer a todos los seguidores de la firma, además de la escasez temporal de repuestos específicos de carrocería durante los primeros meses posteriores al lanzamiento. De este modo, la renovación vehicular sigue siendo la opción principal para dinamizar las ventas, obligando a los consumidores a decidir entre la vanguardia estética o las ofertas en los inventarios anteriores.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Pixabay en Pexels.


