Las infecciones virales y bacterianas en los porcinos deterioran la conversión alimenticia y aumentan los gastos operativos en las granjas.
La rentabilidad de la producción porcina enfrenta un desafío constante debido a la incidencia de patógenos virales y bacterianos que alteran el desarrollo de los animales. Según explicó Limberg Rojas, jefe de Laboratorio de ADALAB, estos problemas sanitarios provocan que los ejemplares demoren más tiempo en alcanzar el peso adecuado, lo que incrementa los gastos operativos.
Impacto económico en la alimentación
El principal problema radica en la eficiencia de conversión. Al verse afectados por dolencias respiratorias, los animales consumen grandes cantidades de alimento sin lograr transformarlo eficazmente en masa corporal. Esto genera un desequilibrio financiero, ya que la alimentación concentra aproximadamente el 60% del costo total de producción. «Tener cerdos que consumen y no transforman, la verdad que es bastante complicado para la granja», indicó Rojas al respecto.
Principales amenazas sanitarias
El especialista detalló que entre las afecciones virales más frecuentes destacan la circovirosis, el síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS) y la influenza porcina por el virus H1N1. A estas se suman infecciones bacterianas como el micoplasma, Actinobacillus y estreptococos, que comúnmente actúan como complicaciones secundarias de los cuadros virales.
Medidas de prevención y bioseguridad
- Vigilancia diaria de fiebre y problemas respiratorios por parte del personal.
- Evaluaciones serológicas en reproductoras al menos tres veces al año.
- Aplicación estricta del sistema de manejo «todo dentro, todo fuera».
- Restricción de ingresos a personas externas y control del personal interno.
Para los productores bolivianos, mantener un control riguroso mediante planes de vacunación, diagnósticos oportunos y desinfección constante es fundamental para evitar pérdidas mayores en la etapa de engorde y proteger la sostenibilidad del sector.
Con información de Publiagro y Limberg Rojas.
Foto de portada: Luke Miller en Pexels.


