La RFEF oficializó su propuesta ante la UEFA para albergar los encuentros definitivos del torneo europeo el próximo año.
La Real Federación Española de Fútbol dio un paso al frente en el ámbito internacional al presentar una solicitud formal ante la UEFA. El objetivo del organismo es que territorio español reciba la etapa decisiva de la Liga de Naciones, programada del 9 al 13 de junio del año siguiente.
Los escenarios elegidos en el territorio español
El plan contempla repartir los encuentros cruciales entre la capital y Castilla y León. Las semifinales y el choque por el título tendrían como escenarios el estadio Santiago Bernabéu en Madrid y el José Zorrilla en Valladolid. Rafael Louzán, presidente de la gestora de la RFEF, confirmó la iniciativa y señaló que «España no debe renunciar a jugar la final de esta competición y que se pueda jugar en España en un gran estadio».
La elección del recinto vallisoletano, con capacidad aproximada para 27.600 personas, se debe fundamentalmente a su proximidad con Madrid, al ubicarse a unos 190 kilómetros de distancia. Desde la federación indicaron que ya mantienen coordinaciones con ambas instituciones deportivas para impulsar el proyecto.
El camino previo y las aspiraciones mundialistas
Para llegar a esa instancia estipulada en junio, previamente se jugarán los cuartos de final en formato de ida y vuelta entre el 25 y el 30 de marzo. En esa fase participan las mejores ocho selecciones de la categoría A, un grupo selecto que incluye a potencias como Inglaterra, Francia, Alemania y la propia selección española.
Paralelamente a esta postulación europea, las autoridades del fútbol español mantienen su enfoque en otro gran objetivo internacional: conseguir que el partido definitivo del Mundial 2030 se dispute en el país, competencia organizativa que comparte junto con Portugal y Marruecos y cuya definición final recaerá en manos de la FIFA durante los próximos meses.
Con información de www.20minutos.es.
Foto de portada: George Zografidis en Pexels.


