El bicampeón mundial de Fórmula Uno no pudo completar la decimoquinta fecha del año en el circuito urbano y ya piensa en el próximo desafío.
La jornada no terminó como esperaba para Fernando Alonso en el circuito urbano de Bakú. El representante de Aston Martin tuvo que bajarse de su monoplaza durante el Gran Premio de Azerbaiyán, la decimoquinta cita del calendario automovilístico actual, tras constatar inconvenientes técnicos que mermaron su rendimiento en pista.
Un fin de semana cuesta arriba
El asturiano explicó que la escudería ya preveía un panorama adverso en tierras azerbaiyanas, situación que se confirmó con el correr de las sesiones. Según sus declaraciones tras la prueba, debieron detener el bólido debido a la considerable pérdida de velocidad en las rectas, lo que obligará al equipo a profundizar en las revisiones mecánicas.
Suma de tropiezos
Con este episodio en Bakú, el deportista de Oviedo registra un total de seis abandonos en lo que va del año. Esta estadística se suma a sus anteriores salidas prematuras en los circuitos de Australia, China, Canadá, Barcelona-Cataluña e Italia.
Pese a su dilatada trayectoria en la máxima categoría del automovilismo, donde acumula 32 victorias y 106 podios, el futuro profesional del piloto continúa sin definirse de manera oficial. Con la mente puesta en lo que viene, el español cerró señalando que evaluarán el rendimiento para buscar un mejor desempeño en la próxima cita a disputarse en Malasia.
Con información de www.20minutos.es.
Foto de portada: Adrien Gambet en Pexels.


