Un desafortunado lance en la pista central de Pekín provocó la expulsión de Daniil Medvedev y el pase directo de Novak Djokovic a una nueva final.
El Abierto de China vivió un desenlace totalmente inesperado este lunes en la pista central Diamond de Pekín. Tras dos horas y 17 minutos de intensa lucha, el duelo entre Daniil Medvedev y Novak Djokovic concluyó de manera abrupta cuando el marcador reflejaba un 7-5 y 5-3 a favor del tenista serbio, debido a la descalificación del jugador ruso.
El incidente que zanjó el partido
Todo ocurrió durante el noveno juego del segundo set, con un marcador parcial de 15-15. Tras no alcanzar una bola de su oponente, el ruso envió un golpe hacia la grada que terminó impactando directamente en el ojo de un asistente. El espectador afectado tuvo que ser trasladado de inmediato a la enfermería del recinto para recibir atención médica, mientras el torneo tomaba la drástica decisión de expulsar al deportista.
Reacciones y próximos encuentros
En declaraciones posteriores ante los medios, el tenista sancionado aseguró que «fue un accidente al cien por cien», negando haber actuado con frustración y explicando que su única intención era devolver la pelota tras un bote previo. Asimismo, expresó su preocupación por el estado de salud del aficionado afectado y su deseo de enmendar lo ocurrido.
Por su parte, este resultado permitió a Djokovic estirar su racha perfecta en suelo pekines hasta los 33 triunfos consecutivos y asegurar su retorno al grupo de los diez mejores del mundo. Con este pase, el serbio suma su aparición número 146 en finales del circuito profesional, igualando el registro histórico de Ivan Lendl. El trofeo de campeón se definirá este martes, cuando el balcánico se mida ante el australiano Álex de Miñaur.
Con información de www.20minutos.es.
Foto de portada: cottonbro studio en Pexels.


