El actor y conductor de televisión repasa sus tres décadas de carrera artística, recordando sus inicios accidentales en el colegio.
El camino de Franco Cabrera en el mundo artístico comenzó de manera inesperada cuando cursaba la etapa escolar. Tras la enfermedad de un compañero, una profesora lo invitó a formar parte de una representación teatral de Cenicienta. Aunque se trataba de un rol secundario, pisar las tablas por primera vez y conectar con la audiencia marcó un punto de inflexión en su vida.
Tres décadas de constante evolución
Desde aquel primer acercamiento a la actuación hace treinta años, Cabrera ha construido una sólida carrera. Su recorrido incluye participaciones en una decena de películas, numerosos proyectos teatrales y diversos programas en la pantalla chica, destacándose por su perseverancia en la industria.
El artista reflexiona sobre su trayectoria y admite que su mente a veces le juega en contra: «A veces mi cabeza me juega un poco en contra», señala al referirse a la dificultad que enfrenta para valorar sus propias metas alcanzadas. Asimismo, atribuye su permanencia en el medio al esfuerzo constante por generar sus propios proyectos en lugar de aguardar oportunidades.
Formación y humor característico
Al finalizar la etapa escolar, cumplió con la petición familiar de ingresar a la educación superior y cursó la carrera de Artes Escénicas en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Dicha formación le otorgó bases técnicas y nociones de autogestión.
Posteriormente, su paso por el taller de improvisación dirigido por July Naters le permitió afianzar el sentido del humor que hoy define su sello personal ante el público.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Rene Terp en Pexels.


