El Instituto Vallecito investiga nuevas variedades de frejol adaptadas a la mecanización y resistentes a plagas, mientras impulsa su consumo interno.
El Instituto de Investigación Agrícola Vallecito, dependiente de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), avanza en el desarrollo de variedades de frejol orientadas a resolver las dificultades que enfrentan los agricultores del país. Entre los materiales manejados se encuentran el frejol oriental rojo y el negro.
Retos agronómicos y cosecha mecanizada
Ante la menor disponibilidad de mano de obra en el campo, el técnico Víctor Choque señaló que es prioritario encontrar variedades que se adapten a la recolección con maquinaria. Para evitar pérdidas de grano, los especialistas seleccionan plantas cuya arquitectura eleve las vainas a mayor distancia del suelo.
Asimismo, en la zona de los valles se trabaja en la identificación de variedades de frejol rojo tolerantes a enfermedades causadas por patógenos. Las condiciones de cultivo varían según la región:
- Llanos de Santa Cruz: la producción se concentra en invierno, con siembras entre abril y mayo. Las altas temperaturas del verano generan estrés ambiental y pérdida de agua por transpiración.
- Valles: el cultivo inicia con las lluvias de noviembre a diciembre, o desde septiembre si se cuenta con sistemas de riego bajo condiciones de secano.
El instituto también produce semillas según la demanda mediante contratos y pedidos definidos, evitando excedentes sin comercializar y apoyando a productores de distintos departamentos de Bolivia.
Bajo consumo en los hogares bolivianos
A pesar de que el grano contiene alrededor de un 23% de proteínas, el consumo per cápita en el país se sitúa por debajo de los 200 gramos al año. Esta cifra contrasta con los más de 20 kilogramos anuales que se registran en otras naciones, según los datos compartidos por el técnico.
Para el sector, esta brecha representa un desaprovechamiento del potencial alimentario del cultivo. Ante esta realidad, Vallecito plantea la necesidad de promover su incorporación en la dieta diaria de las familias bolivianas para aprovechar sus propiedades nutricionales.
Con información de Publiagro y Víctor Choque.


