Una serie de ataques con drones ucranianos contra instalaciones de Yandex dejó severos daños en la infraestructura digital y en la nube de la mayor empresa tecnológica de Rusia.
La tensión entre naciones ha sumado un nuevo frente en el terreno digital tras una serie de operaciones con drones ejecutadas por Ucrania. Los objetivos elegidos fueron tres centros de operaciones de Yandex, conocido popularmente como el buscador equivalente a Google en territorio ruso, situados en las regiones de Riazán, Kaluga y Vladímir.
De acuerdo con los reportes analizados por el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), las acciones ocurrieron en jornadas consecutivas entre el 8 y el 11 de octubre. Estos impactos provocaron incendios, fallas en los servidores y la interrupción temporal de diversas herramientas virtuales, abarcando desde sistemas de pagos electrónicos hasta plataformas de transporte.
Impacto regional y pérdida de capacidad operativa
Las consecuencias de estos ataques traspasaron las fronteras rusas. Según la misma evaluación del ISW, usuarios y servicios en naciones vecinas como Bielorrusia, Uzbekistán, Armenia y Kirguistán experimentaron repercusiones en el funcionamiento de las redes.
Los datos preliminares señalan que la red en la nube de la compañía tecnológica perdió cerca del 78 por ciento de su capacidad para responder a conexiones externas. Asimismo, fuentes opositoras rusas indicaron que tres de las cinco supercomputadoras más potentes de la empresa habrían quedado inutilizadas debido a los daños.
A pesar del alcance de los incidentes, las autoridades del sector informaron que Rusia logró evitar un colapso total de internet. La corporación debió apoyarse en otros proveedores externos y restringir ciertas funciones operativas para aliviar la saturación de los equipos remotos.
Implicaciones políticas y antecedentes del gigante digital
Analistas del ISW advierten que esta ofensiva podría generar consecuencias políticas internas en el Kremlin. El suceso podría ser utilizado por el gobierno de Vladimir Putin para justificar la nacionalización total de la compañía, lo que incrementaría el control estatal sobre la circulación de información, el correo electrónico y los datos almacenados en la nube.
Fundada en la década de los noventa, la empresa evolucionó hasta convertirse en un vasto ecosistema digital que abarca publicidad, comercio electrónico, inteligencia artificial, mapas y servicios de movilidad similares a los operados por corporaciones internacionales como Google, Amazon y Uber.
En medio de las presiones derivadas del conflicto bélico, la estructura corporativa sufrió modificaciones recientes. Tras la venta de sus activos rusos por una cifra multimillonaria, la marca se reorganizó bajo un nuevo esquema empresarial considerado un recurso estratégico por la administración rusa.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: panumas nikhomkhai en Pexels.


