Una empresa presentó alternativas basadas en microorganismos para mejorar la sanidad del agua en bebederos y combatir plagas en el forraje de los campos ganaderos.
La sanidad animal y el rendimiento en los campos de producción dependen en gran medida de dos factores clave: la calidad del agua que consumen los animales y el estado de los recursos forrajeros. Ante este escenario, la firma BM Agro introdujo en el mercado boliviano una serie de soluciones biológicas orientadas a optimizar el tratamiento del agua y el manejo fitosanitario en establecimientos pecuarios y agrícolas.
Soluciones para el agua de bebida
El agua utilizada en bebederos, tanques y atajados suele contaminarse con heces, orina y la presencia de aves o fauna silvestre. Esta situación eleva el riesgo sanitario debido a la posible transmisión de patógenos como Escherichia coli, Salmonella y bacterias del género Clostridium. Para contrarrestar esto, la propuesta incluye el uso de probióticos formulados para reducir microorganismos perjudiciales sin causar efectos negativos en los animales.
La CEO de la compañía, Cinthya Rioja, detalló que las dosificaciones varían según la presentación del producto, estableciendo proporciones de un litro o dos gramos por cada mil litros de agua. No obstante, los especialistas recuerdan que la aplicación de estos probióticos debe complementarse con la limpieza física de los depósitos y no reemplaza los controles de potabilidad necesarios si el recurso se destina al consumo humano.
Control de plagas en pasturas
Además del recurso hídrico, la empresa enfoca sus esfuerzos en proteger el forraje mediante el uso de bacterias y hongos seleccionados para el control biológico. Plagas como el salivazo y los gusanos afectan directamente la disponibilidad de alimento para el ganado, reduciendo el rendimiento del sistema productivo.
Estas herramientas se integran dentro de un esquema de manejo que requiere monitoreo constante y cumplimiento de las pautas técnicas. Por su parte, el gerente de Ganadería de Agrosofía, Miguel Ángel Egüez, respaldó el uso de estos productos tras cuatro años de pruebas en sus terrenos.
«Los resultados son fantásticos», aseguró el especialista al referirse a la notoria reducción en las infestaciones de gusanos.
Impacto práctico para el productor
Para los ganaderos y avicultores, adoptar estas tecnologías significa evaluar la relación entre el costo de los insumos y la disminución efectiva de las mermas productivas. El uso de agentes biológicos ofrece una alternativa amigable con el entorno, aplicable también en criaderos porcinos y piscícolas, siempre que se respeten las pautas técnicas de dosificación y evaluación en campo.
Con información de Publiagro y Cinthya Rioja.
Foto de portada: Giulia Botan en Pexels.


