Especialistas en salud mental explican los motivos detrás del hábito de callar opiniones y priorizar siempre el bienestar ajeno.
¿Alguna vez has preferido guardar silencio en lugar de dar tu opinión sobre un asunto incómodo? Guardar silencio ante desacuerdos o situaciones molestas es una conducta común que esconde diversas razones vinculadas con la psicología y la personalidad de cada individuo.
El peso de las vivencias pasadas y el miedo al rechazo
De acuerdo con los profesionales de Selene Psicología, quienes optan por callar suelen haber atravesado experiencias negativas previas donde sus opiniones generaron discusiones o rechazo, lo que lastima su autoestima. En esa misma línea, el psicólogo Nahum Montagud Rubio señala que surge un temor constante al rechazo, ya que la persona cree que sus ideas incomodarán a los demás y provocarán distanciamiento.
Anteponer al resto y el falso concepto de madurez
Los expertos indican que estas personas acostumbran anteponer las necesidades ajenas a las propias, aun cuando no compartan los planteamientos de su entorno. Esto repercute en su estabilidad emocional porque terminan realizando acciones que no les aportan felicidad. Asimismo, en ocasiones vinculan el silencio con la madurez, un pensamiento que suele arraigarse durante la infancia por la influencia de los adultos.
Frente a este panorama, los especialistas recuerdan que expresar la incomodidad con respeto es necesario para evitar reprimir emociones y alcanzar un mayor bienestar personal.
Con información de elcomercio.pe.
Foto de portada: Chinmay Singh en Pexels.


