La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo evalúa alternativas vegetales para mejorar la calidad de los terrenos de cultivo.
Los productores agrícolas del país buscan alternativas para frenar el desgaste de la tierra y mantener los volúmenes de cosecha. En el Centro Experimental de San Pedro, la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) inició la evaluación de cerca de 20 especies vegetales destinadas a proteger el terreno.
Alternativas para cada necesidad
Anteriormente conocidos como abonos verdes, estos vegetales cumplen tareas específicas según las características de cada terreno. El técnico de Anapo, Milton Cayoja, indicó que se analizan opciones como el trigo morisco, que destaca por su ciclo breve de floración a los 80 días, su capacidad para competir contra la maleza y su aporte de fósforo y materia orgánica.
Para solucionar los problemas de terrenos endurecidos que reducen la productividad, los ensayos incluyen el nabo forrajero. Sus raíces profundas actúan directamente sobre la compactación física de la tierra.
Uso de mezclas vegetales
El trabajo técnico también contempla la combinación de semillas. Una de las mezclas probadas une la crotalaria juncea con la braquiaria decumbens. La primera ayuda a descompactar el suelo de forma natural, mientras que la segunda aporta gran volumen de materia verde y seca.
Además, las raíces de estas especies pueden penetrar hasta un metro y medio de profundidad. Esto genera canales subterráneos que facilitan la absorción de las lluvias y ayudan a conservar la humedad en el terreno.
Impacto para la producción
Otra de las alternativas bajo estudio es el sorgo regenerativo, valorado por su alta producción de biomasa. Con estas prácticas se busca evitar que la tierra quede sin cobertura, reponiendo nutrientes esenciales como nitrógeno, fósforo y potasio que se pierden tras cada cosecha de grano.
El objetivo final de estas investigaciones es entregar soluciones prácticas a los agricultores. Milton Cayoja resumió que «estos cultivos de servicio son una herramienta más que el agricultor tiene que utilizar para tener un mejor rendimiento y, más aún, tener una sostenibilidad».
Con estos ensayos, Anapo apunta a definir qué variedades se adaptan mejor a las diferentes parcelas, permitiendo a los productores incorporar estas opciones en sus sistemas de trabajo para cuidar el recurso suelo a largo plazo.
Con información de Publiagro y Milton Cayoja.
Foto de portada: Артем Дворецкий en Pexels.


