Mientras se celebraba la fecha con donaciones infantiles, los productores advirtieron sobre los desafíos económicos y el bajo consumo en el país.
La conmemoración del Día Nacional de la Leche dejó en evidencia tanto la solidaridad del sector como las graves dificultades que atraviesan los productores en distintas regiones del país. Con donaciones destinadas a hospitales infantiles y hogares, realizadas junto a industrias y Pro Bolivia, los lecheros buscaron visibilizar la importancia de este alimento.
Desafíos en la producción nacional
Desde Cochabamba, los productores señalaron que sostienen su labor a pesar de la escasez de forraje, los problemas de abastecimiento de combustibles y el incremento en los costos operativos. El sector enfatizó que su trabajo es clave para la seguridad alimentaria nacional, aunque lamentó que Bolivia mantenga indicadores de consumo de lácteos inferiores a los de otros países de la región.
Juan Manuel Rojas, presidente de Fedeple, indicó: “Lo que nosotros queremos es promocionar el consumo de la leche”, subrayando la necesidad de que la niñez boliviana acceda a este alimento para su desarrollo.
Una situación crítica en el Gran Chaco y Beni
El panorama es especialmente adverso en Yacuiba. Raúl Castro, líder de la asociación local, reportó que el volumen diario cayó a un rango de entre 1.000 y 1.200 litros, lo que significa un desplome del 70% en ocho años debido a la competencia de productos argentinos y al encarecimiento superior al 120% en insumos y fármacos veterinarios. Para evitar mayores pérdidas, los leacuibeños fijaron el litro en 7 bolivianos.
Por su parte, en el Beni, Percy Suárez, titular de CERMA, reconoció las tensiones con la industria y las complicaciones financieras tras las inversiones realizadas, remarcando que el sector genera unos 300 empleos anuales. Pese al escenario adverso, los productores locales ratificaron su compromiso de seguir adelante con la actividad.
Con información de Publiagro.
Foto de portada: cottonbro studio en Pexels.


