El encuentro liguero en el estadio de Vallecas no pudo completarse debido a las reiteradas interrupciones provocadas por la afición local.
El enfrentamiento correspondiente a la jornada 8 de la Liga española entre el Rayo Vallecano y el Athletic Club de Bilbao terminó con una suspensión definitiva este sábado. La decisión arbitral llegó tras una serie de incidentes protagonizados por la hinchada del conjunto madrileño en el terreno de juego.
Interrupciones y decisiones arbitrales
El silbante José María Sánchez Martínez, perteneciente al comité murciano, detuvo por primera vez el cotejo cuando transcurrían catorce minutos del encuentro. En ese momento, el lanzamiento masivo de avioncitos de papel obligó a un parón de siete minutos para limpiar el césped.
A pesar de la reanudación, la lluvia de objetos continuó. Al cumplirse el minuto 25, el colegiado ordenó una segunda interrupción y envió a ambos planteles directamente hacia el túnel de vestuarios, decretando posteriormente la suspensión definitiva del choque ante la falta de garantías.
El contexto del estadio
Las protestas de la fanaticada estuvieron dirigidas contra la gestión del presidente de la institución, Martín Presa. Este compromiso representaba el primer duelo como local para el equipo rayista en su propio reducto en la actual temporada.
Previamente, el conjunto madrileño había ejercido como anfitrión en tres ocasiones en Butarque, ubicado en Leganés. Esto ocurrió debido a que las condiciones de seguridad en sus instalaciones motivaron una suspensión temporal dictada por la Comunidad de Madrid, entidad propietaria del recinto deportivo.
Con información de www.20minutos.es.
Foto de portada: Arturo A en Pexels.


